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Leyenda de la Enemistad Entre los Cerros Chaparri y Yanahuanca

El Cerro de Chaparrí se encuentra situado en el Departamento de Lambayeque, hacia el noroeste, casi en los linderos con el Departamento de Cajamarca y el Cerro de Yanahuanca pertenece territorialmente a este último departamento. La distancia que separa a ambos cerros es enorme y a pesar de ella y de los milenios ya transcurridos, los dos cerros continúan odiándose e insultándose. 
En el Cerro de Chaparrí se encuentra sepultado el cadáver de Chaparioc, célebre cacique que gobernó los contornos, comprendiendo Chongoyape, las haciendas de Pátapo, Combo, Tulipe, Almendral, etc., a todo lo cual se le dio el nombre de Shongoyapu, o sea noble corazón, gran corazón, corazón sagrado.
Chaparioc además de ser el cacique, era el sacerdote que guardaba las enseñanzas puras, el depositario de las doctrinas religiosas sagradas, miembro de la Gran Fraternidad de los seres de Faz radiante; el Supremo Guía de los orillan el sendero de la derecha, el de la evolución y era Gran Oficiante de la magia blanca, que tiende a la superación del espíritu sobre la materia.
Tenía, Chaparioc, su templo iniciático en un cerro cercano, llamado el Cerro Mulato, en el cual hasta ahora mismo se pueden ver y estudiar una serie de signos desconocidos e indescifrables, todos aquellos esculpidos en las piedras que componen dicho cerro. 
Por el contrario, el Cerro de Yanahuanca, estaba habitado por el sacerdote del mismo nombre, quien era un practicante de las malas artes, de la magia negra, de los seres de la faz tenebrosa, que tienden al egoísmo y a la destrucción. 
Ambos sacerdotes, por la disimilitud de sus ideas de sus creencias y de sus prácticas, eran enemigos, y como es natural la lucha entre sus huestes no tardó mucho en producirse, procurando cada uno de los jefes conquistar los territorios del otro y denominar en las conciencias de sus contrarios.
Los hombres de Yanahuanca sorprendieron a Chaparioc y a los suyos, habiendo dado muerte aquel cacique, personalmente, al propio Chaparioc, llevándose como trofeo una mata de higo, que fue plantada en la cumbre del cerro de Yanahuanca, que aún existe, y fue trasplantada por este mismo cacique, cuyo nombre significa negra entraña o alma negra.
Los secuaces de chaparioc rodearon el cadáver de su jefe y pidieron a su Dios y Padre, el Sol, su resurrección, la que consiguieron. Una vez vuelto a la vida, el cacique Chaparioc, reunió a sus hombres y procedió a sorprender a Yanahuanca y a los suyos, a quienes encontró totalmente embriagados, y haciendo uso de sus poderes mágicos, para que no volvieran a la vida, en lugar de matarlos, los convirtió en piedras. De aquí explicado porque entre los cerros Chaparrí y Yanahuanca existe una cordillera de pequeños cerros, que es conocida con el nombre de Cordillera de los Negritos.
Cuando Chaparioc murió de muerte natural, su corazón fue extraído del cuerpo y enterrado aparte, en la cumbre misma del Cerro Chaparrí, en donde se ve actualmente una roca, que tiene el aspecto de un corazón invertido, porque así fue como se enterró el corazón del cacique Chaparioc; con el vértice hacia el Cielo, en prueba de que sus ansias y sus anhelos se habían dirigido y continúan dirigiéndose hacia el bien, hacia el Cielo y hacia el Sol. 
Y todas las noches ambos cerros se insultan y se increpan. Chaparioc por la planta de higo que detenta Yanahuanca; éste por su conversión y la de los suyos en piedras y la Cordillera de los Negritos protesta igualmente porque fueron los esclavos de Yanahuanca. 
Y así continuará la lucha eternamente, hasta el fin de mundo, porque no sólo luchan ellos, sino también, y como un símbolo, el Bien contra el Mal. 
 
(Relatado por el Ingeniero Señor Julio C. Rivadeneyra)
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