Peru, Narrativas, Leyendas, Mitos, Religion
Martes, 16 Septiembre 2014 01:54

Misterios de la Catedral de Arequipa

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EL ÓRGANO

Fue construido en Bélgica en 1852 y es uno de los 10 órganos de gran calidad, en todo el mundo, fabricado por Francois Loret; 8 de ellos se encuentran en Holanda, uno en Bélgica y el otro aquí, en Arequipa.

EL DEMONIO

Está al pie del hermoso pulpito. “Satanás” está representado por una enorme serpiente con impresionantes cuernos. La obra fue tallada en los talleres de Buísine-Rigot en 1879, en plena guerra con Chile.

LOS MEDALLONES

Fueron colocados en 1898 bajo la torre del reloj. Una de las imágenes representa al Perú y la otra a Arequipa.

LA CRUZ DE “LATA”

Sí, y se hallan en las torres de la Catedral, esta parte final, tan susceptible a los movimientos sísmicos, tuvo que trabajarse en metal para evitar sus constantes caídas. Para disimular su estructura, fue pintado en un color semejante al sillar.

 

Martes, 16 Septiembre 2014 01:52

El puente del diablo

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El puente Juan Pablo II que se encuentra al final de la avenida Ejercito que limita con cerro colorado, antiguamente se llamaba “El puente del diablo” según las versiones de antiguos arequipeños lo sabemos porque lo llaman así: Existía en esa subida para cerro colorado una picantería; que la dueña contrató una bella jovencita para llamar a la clientela. La propietaria se enteró que la bella jovencita estuvo embarazada y le propuso en practicarle una extracción o sea un aborto y al realizarse semejante inhumana acción, botaron el feto debajo del puente que todavía no tenía nombre.

Cuando pasaron los años y la jovencita ya adulta, paseaba por esos lugares cerca del puente; cuando escuchó llantos de una criatura, Conmovido por la acción desnaturalizada de alguna mamá, bajo a la torrentera para recoger al bebé y lo cubrió con su manta, cuando caminaba con la criatura en brazos, sintió que los lloriqueos se convirtieron en gruñidos y estaba siendo arañada y rasgada. Había recogido al mismo demonio, la mujer desesperada corrió al puente y lo arrojo la criatura infernal.

Posteriormente la mujer se volvió loca en castigo de haber abortado y haber arrojado a la criatura bajo la torrentera y por ello el puente lo bautizaron “El puente del diablo” hoy puente Juan Pablo II.

 

Martes, 16 Septiembre 2014 01:50

El Chaco Pesca

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Era motivo para conocer al hijo del gran hacedor del cielo, del agua, el aire y la tierra, creador de todos los seres que viven en este planeta, conocer al descendiente del hijo del sol, el gobernante del gran imperio, que estaría presente y dar inicio a la festividad del “Chaco Pesca”. Vendrían de todas las poblaciones cercanas de los valles vecinos y todo lugar de donde se podía llegar para vivir este acontecimiento y conocer a su inca. La expectativa era grande.

El Inca se situaba estratégicamente en el lugar hoy conocido como “Los Pacaysitos” donde se celebraban algunos ritos religiosos en el “UNOS” lugar también donde se realizaban las celebraciones principales; recibía el saludo del pueblo, después de recibir el saludo de los principales jefes de la zona pasaba a recibir a los competidores a quienes les arengaba para que desempeñaran de manera óptima en la competencia , se retiraba a lo alto del cerro denominado el Castillo, donde apreciaba a la belleza del valle en toda su magnitud.

Cuando los participantes estaban en el agua con sus balsas y atarrayas, esperaban que el Inca levantara la mano y la bajara para que dé inicio la competencia, a pesar del caudal que tenía el río, la destreza de los competidores hacían ver que no era ningún obstáculo desplazándose con facilidad sobre el agua.
La prueba consistía en navegar desde los Pacaycitos hasta el chiflón a la vez pescar durante el trayecto lizas, pejerreyes y camarones, llegaban al chiflón y retornaban corriendo hasta huacapuy, El que llegaba primero y la mayor pesca era el ganador.

En las riveras del río los pobladores se apostaban para ver el espectáculo y dar ánimos preferenciales a sus admirados, los alentaban durante todo el trayecto haciendo que los competidores eleven el ánimo para remar y luego correr.

El premio al ganador era la más bella, hermosa, soltera y joven ñusta de la región que, previamente para esta festividad, era entregada por el mismo inca como trofeo y anunciaba la apertura de la pesca de los camarones.

Recompensa que recibían todos los pobladores que habían respetado la temporada de veda, ya que aquel que pescó en esa época era castigado con la expulsión del poblado no solamente el sino inclusive su familia por cometer este delito contra el respeto a la naturaleza y el sustento alimenticio de sus semejantes, además de no haber cumplido con el mandato del Inca.

Después de terminada la competencia y la apertura a la pesca, seguía la fiesta que duraba varios días, presenciando las danzas traídas de la sierra de la selva y por su puesto las danzas de la costa donde bailaban propios y extraños hasta agotar la última de sus energías, saboreando las sabrosas capiscas de camarones y pescado tanto del mar como del río.

 

Martes, 16 Septiembre 2014 01:45

El Diablo de la Catedral de Arequipa

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El diablo que existe en la catedral de Arequipa vino de Francia, de acuerdo al legado de la señora Javiera Lizárraga de Álvarez Comparet. Dicen que como Dios, el diablo está en todas partes, pero en bulto y con cola agárrense feligreses, está nada menos que en la catedral de Arequipa que debe ser uno de los lugares del mundo, tal vez el único, en que una imagen da Satanás se luce al interior de una iglesia.

Si bien la imagen del amo del infierno no recibe veneración pública, cabeza y cuerpo con alas y cola enroscada de serpiente, esta hermosa’ obra de ebanistería se mandó construir por disposición testamentaria de la señora Javiera Lizárraga de Álvarez Comparet, de los talleres de Buisine — Rigot en Lille (Francia) el arequipeño Don Juan Mariano de Goyeneche y Gamio, quien por los tiempos en que se fabricaba el pulpito era ministro plenipotenciario del Perú, en Francia, fue el encargado de gestionar la feliz culminación de la obra que fue terminada después de 15 meses de trabajo y a un costo de 25,000 Francos (Gracias señora Javiera), lo curioso del caso es que el pulpito estuvo apto para traerse a Arequipa el Fatídico año de 1879. y cuando ya habían llegado a Francia las noticias de la guerra que el Perú sostenía contra Chile, no sabemos cómo «cosas del Diablo» decían mi abuela en medio de la guerra, con los puertos peruanos asediados y bloqueados, con las rutas marítimas súper vigiladas, etc.

 

Sábado, 11 Enero 2014 18:09

La Mamarayhuana

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Mito recogido en la ciudad de Cerro de Pasco.
Informante Sr. Pío Mendoza

Este es un mito de resistencia cultural, porque conocemos de cerca la papa, el olluco, las habas, el maíz. Es un mito de creación popular andina, un mito agrario. Pertenece a la Cultura Yaro (2), Junín, Pasco y Huanuco.

Hace miles de años esta tierra solamente estaba poblada por aves, pero en poco tiempo el Dios Wiracocha (3) decidió enviar a la Rayhuana a la tierra para producirla. En poco tiempo la madre Rayhuana (4) ya en la tierra apareció embarazada. A los nueve meses dio a luz un varoncito al que las aves recibieron con mucha alegría. 

El niño fue creciendo y un día la Rayhuana se va a lavar su ropa a una quebrada, al río; dejando a su bebe al cuidado de una avecilla que frecuentaba aquellos lugares: la pichiuchanca (5). El niño estaba dormido, la madre se demoró tanto en el río y este se despertó. Como todo bebé empezó a llorar de hambre, por falta de amamantamiento y las aves trataron de callarlo con algunas caricias de sus alas, algunos picotazos también, pero el niño no paraba de llorar de hambre. 

Las aves se inquietaron mucho y esto se tornó en picotazos muy fuertes, luego se dieron cuenta que el niño estaba muerto. Preocupada la pichiuchanca llamó inmediatamente a un consejo de aves, para decidir que hacer con el cadáver del niño. Llegaron luego, el picaflor, el gorrión, la gaviota, todas las aves, discutieron y finalmente decidieron desaparecer al niño. Pero ¿cómo desaparecerlo? Cada ave llevaría una parte del cuerpecito del niño.

Primero el rucchi que es una avecilla que vive en las quebradas fue a sacar las uñas del niño y a llevárselo a las zona agrícolas y enterrarlo. Vino el lorito de la selva, se llevó la dentadura y también la enterró. Finalmente enterados el cóndor que vive en las alturas y el picpish llegan al lugar, pero no encuentran absolutamente nada material del niño, sólo encuentran el mal olor de la ventosidad de este, como pretendiendo desaparecerlo también, lo toman, lo llevan a las alturas y lo entierran. 

En ese momento aparece la madre Rayhuana preocupada, busca y no encuentra al niño, finalmente alcanza a la pichiuchanca que estaba en fuga y la interroga: “¿Qué es de mi hijo?”

La pichiuchanca quiso evadir, pero más que eso pesó su conciencia y le contó lo que había sucedido. La Rayhuna agarró una piedra y con ira la lanzó sobre el avecilla, la piedra le llegó a la cabeza y la hiso sangrar, por eso es que la pichiuchanca lleva en la cabeza una especie de faja roja.

La madre Rayhuana preocupada, desesperada y con pena desaparece gritando y se queda convertida en la montaña más alta del Perú, el Nevado de Huascarán (6)

Algunos meses después del cuerpo del niño que fuera enterrado brotó lo siguiente: 

De su dentadura el maíz, por eso la dentadura del hombre tiene mucha relación con el maíz. De sus uñas que fueron llevadas por el rucchi brotaron las habas, por eso la cáscara de las habas tienen un parecido con las uñas. De sus ojos brotó el chocho (7) o el tarwi que conocemos hoy. De sus testículos brotó en poco tiempo el olluco (8). De su penecito brotó la oca (9). De su riñón la papa. De su sangre la quiwicha (10 ). De su cabello las ortigas (11). De su carne las frutas. De su brazo la yuca (12). De su glúteo el zapallo (13). 

Fue entonces cuando las aves se dieron cuenta que en realidad habían enterrado al hijo de la Mamarayhuana. Y como vieron tantos productos se alegraron y empezaron a celebrar una fiesta en su homenaje.

Pero tanta producción abundaba en la tierra que los hombres también empezaron a jugar con estos productos, hijos de la Mamarayhuana. Por ejemplo dicen que a la papa la agarraban con un cuchillo y le sacaban el ojo, como pelándola, la agarraban cruda y la botaban. Las plantas se resintieron y entre ellas decidieron no producir más. Entonces hubo un tiempo de hambruna, la tierra ya no producía absolutamente nada, los hombres las aves y todos lo animales sufrieron. Fue en ese momento que averiguaron quien podría rescatar nuevamente esas semillas y decidieron encomendar al cóndor y al picpish para pedir a la madre Rayhuana esta semillas. 

El cóndor y el picpish, el yucyuc, el zorzal o el chihuaco como también se le conoce, se fueron en busca de la madre Rayhuana y la ubicaron. La madre Rayhuana tenía al cuidado estas semillas, porque es la madre de los alimentos. Pero el yucyuc y el cóndor no fueron solos sino que llevaron a otra avecilla que abunda en esta zona, a la sacracha. Esta sacracha hábilmente llevaba muchas pulgas entre su bolsillo. En la conversación con la Mamarayhuana el yucyuc y el cóndor le iban pidiendo y la madre Rayhuana se resistía nuevamente de entregarles las semillas. 

Entonces en ese momento el yucyuc le hace una seña a la sacracha y ésta saca un puñado de pulgas y las lanza al lomo y al cuerpo de la madre Rayhuana, mientras ella se rascaba y trata de zafarse de las pulgas se descuida. En ese momento el yucyuc le arrebata las semillas. Luego de esto las aves regresan alegres, llevando entre sus picos y sus patas las nuevas semillas, las que van enterrando en todos los pisos ecológicos, las semillas de la oca, del maíz, del olluco, de la papa y de todos los productos que hoy existen.


Pero dicen que el hombre es el único ser, el único animal que no aprende de sus errores. Así que nuevamente el hombre comenzó a tratar mal, sobretodo a la papa y al maíz. A la papa la sacaban de noche, y en plena helada la cocinaban con hielo. La papa se resintió. El maíz fresco semi maduro era dado como comida a los cerdos, como también la papa. Entonces estos dos productos básicos de la alimentación nuevamente se resintieron y decidieron desaparecer o marcharse de estos territorios. Y un día se fueron sin destino alguno. Pero en el camino, detrás de la papa y el maíz, que nadie sabía que se iban para siempre de estos territorios del Tahuantinsuyo, viajaba San Antonio. San Antonio siempre está simbolizado como el vigilante de los viajeros. Así él arriero de mulas, ve a lo lejos hombres que no pudo identificar: “¿Quiénes serán esos hombres que van a delante?

Trató de verlos, finalmente se acercó, vio que descansaban en una colina, divisó por todas partes pero no encontró absolutamente a nadie. Buscó en una cueva y se dijo: “¿Pero dónde están esos hombres que descansaban aquí?, probablemente habrá sido mi legaña”.

Se frotó los ojos y no se supo responder sobre lo que había visto. Pero finalmente decide dar la vuelta y en una cuevita muy estrecha encuentra un montículo de papa y de maíz, entonces San Antonio se compadece: “¡Pobrecitos! ¿Quién los habrá traído? ¿Quién los habrá dejado? ¡Que mala gente!

En ese momento sale la papa caramarca habla y le dice: “¿Porqué se preocupa por mí? Uds. Me tratan mal, mira estas son las huellas de las mandíbulas, de las dentaduras del cerdo, ustedes nos tratan mal, por eso nos estamos yendo”.

No había terminado siquiera de argumentar las razones por las que se iban la papa y el maíz de estos territorios y San Antonio regresó de inmediato y comunicó al Apu Inca, de esta decisión. El Apu Inca tampoco terminó de escuchar lo que le contaba San Antonio y organizó su corte y su orquesta de acompañantes, para ir en busca de la papa y el maíz. No nos podríamos imaginar el Tahuantinsuyo sin la papa ni el maíz. 

El Apu Inca regresó, se acercó, tuvo que pedir disculpas de rodillas a la papa y el maíz las disculpas. Las convenció finalmente y regresaron cantando desde Quito hasta el Cuzco y las pallas que lloraban desconsoladamente llevaban entre sus manos algunas correas o cintas que dice según esas cintas medían cuantos metros estaban regresando de Quito hasta Cuzco. Esas cintas son las que justamente se simbolizan el 30 de agosto cuando bailan las pallas. 
Entonces el mundo andino o el Tahuantinsuyo volvió a tener sentido de existencia con la papa y el maíz.


Pasaron los años y cuentan que los hombres sentían como castigo el ir a trabajar a la chacra, había cierta vergüenza de cultivar la tierra, cierta vergüenza por las creencias y las costumbres campesinas, entonces en un pueblo de alguna parte algunos jóvenes se organizaron a eso de la seis de la tarde hacia arriba, cuando ya la noche empezaba y comenzaron a tocar guitarras, a cantar y no dejaban dormir a los hombres del pueblo y los ancianos que dormían muy temprano, se preguntaban: “¿Quiénes serán esos malcriados que hacen tanta bulla que no nos dejan dormir?”

Pero nadie sabía quiénes eran, ni de quiénes se trataba, nadie pudo identificarlos. Hasta que un día la autoridad del pueblo reúne a toda la comunidad para ponerse de acuerdo y atrapar a los tunanteros fastidiosos. 

De ahí que la primera noche los tunanteros no identificados logran fugar por una calle no prevista. La segunda noche exactamente igual. La tercera noche deciden que todos niños, jóvenes, hombres y mujeres atraparan a los tunanteros fastidiosos que rompían la tranquilidad de las noches. Así que la tercera vez los tunanteros quedan presos, pero como era de noche, no había luz para entonces, nadie pudo identificarlos. Algunos levantaban la mano y decían: “¡Castiguémoslos de inmediato!, ¡Que anden de rodillas!, ¡Tirémosles látigo! o ¡Botémoslos del pueblo!”. Todos sugerían alguna forma de castigo para ellos, hasta que apareció el viejo que tenía la llavecita de la cárcel que en todo pueblo existe y dijo: “No, no es así, hoy es noche. Mejor los vamos a encerrar en la cárcel y mañana muy temprano en plena luz los vamos a identificar”.

Finalmente lo decidieron así. Esa noche ninguna familia, ningún compadre, ni yerno, ni suegro, ni vecino había dormido pensando en la vergüenza que iban a pasar en la mañana. De repente se decían: “Del compadre su hijo quizás será, talvez será mi ahijado, ¿Qué va a ser de nosotros si ha ido tal o cual?”

En el pueblo siempre se mantienen la buena imagen, la cordura, la disciplina no solo de la familia sino de los compadres también. Nadie había dormido, todos salieron a las cinco más o menos y se acercaron a la carceleta, queriendo saber quiénes eran esos malcriados. El anciano apareció muy tarde, a las seis. 

En medio del griterío, del descontento de los pobladores, el anciano trajo la llave y abrió la carceleta pero lo único que vieron salir fueron innumerables aves volando, entre ellas identificaron solamente a la Rayhuana. La gente dijo: “Seguramente es un nido de las aves”.

No les preocupó, abrieron toda la puerta e ingresaron a la pequeña carceleta y no hubo un solo detenido. Mirando al rincón solo encontraron un montículo de habas, de papa, de oca, de olluco y otros productos. La gente no salía de su asombro ¿Qué había sucedido con esos hombres?, ¿Qué había sucedido realmente?, ¿Es que se habían convertido en plantas o algo estaba pasando? Nadie supo responderse por un año aproximadamente. Pero después de este tiempo se dieron cuenta: “¡Ah! esas aves y esas plantas son hijos de la Mamarayhuana, porque trabajamos tristes en la chacra nos están avisando que hay que hacerle fiesta”.

Y así al año cumplido, en la zona de Paucartambo el 15 de agosto, época de sembríos de la papa, del maíz y de otros productos se celebra la danza de la Mamarayhuana, que no es solo una danza de carácter agrícola, sino también es un mito y un rito que hoy la iglesia católica lo admite.


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(1)El Distrito de Paucartambo pertenece a la provincia de Pasco y departamento de Pasco.

(2)La Cultura Yarowilca se extendió desde Junín hasta Piura entre los siglos XI y XV de nuestra era.

(3)Wiracocha es un dios pan andino, venerado con diversos nombres y representado de variadas formas desde el periodo Arcaico Tardío. Aparece representado en el mate de Caral, en la Estela Raimondi de Chavín, en los tejidos de Karwa de Paracas, en la Portada del Sol de Tiahuanaco, en las urnas ceremoniales de Wari y en el Templo de Koricancha de los Incas.

(4)Mama Rayhuana, personaje totémico. Diosa de la flora y la fauna, fuente de energía y fecundidad, fertilidad, bajo cuya protección se hallaban vastos territorios cultivados de papa, maíz, ollucos mashua y quinua.

(5)Pichiuchanca. Gorrión andino (Zonotrichia capensis peruviensis).

(6)El Huascarán es un pico nevado ubicado en la cordillera occidental de los Andes centrales del Perú, en la Provincia de Yungay, en el sector denominado Cordillera Blanca. Su cumbre sur tiene el pico más alto del Perú al alcanzar los 6.768 metros sobre el nivel del mar.

(7)Chocho (Tarwi o Tarhui) Herbácea anual de la familia de las fabáceas (lupinus mutabilis).

(8)El olluco, olluma, chugua o papa lisa (Ullucus tuberosus) es una planta de la familia de las baseláceas, nativa del altiplano andino, donde se cultiva por su tubérculo y hojas comestibles. Se cultiva a más de 2.800 msnm desde Colombia hasta Bolivia, pudiéndose también encontrar en Argentina y Chile.

(9)La oca o ñame (Oxalis tuberosa) es una planta perenne de la familia de las Oxalidáceas que se cultiva en los Andes centrales y meridionales por su tubérculo comestible rico en almidón.

(10)La quihuicha (amaranthus caudatus), es una planta amarantácea de rápido crecimiento, con hojas y tallos y flores morados, rojos y dorados que crece en las regiones altas de Ecuador, Bolivia, Perú y Argentina. Alrededor de 1.200 variedades aún se mantienen en los Andes.

(11)Ortiga es el nombre común de las plantas del género Urtica de la familia de las Urticaceae todas ellas caracterizadas por tener pelos que liberan una substancia ácida que produce escozor e inflamación en la piel. Es una de las "malas hierbas" más habituales, bien conocida por sus cualidades urticantes. Antiguamente se conocía también como "la hierba de los ciegos", pues hasta éstos, la reconocen con solo rozarla. Es una de las plantas que más aplicaciones medicinales posee.

(12)Las yucas son plantas suculentas del género Yucca, compuesto por una cincuentena de especies de la familia Agavaceae nativas de Norte y Centroamérica, características por sus rosetas de hojas gladiformes y por sus racimos de flores blancas.

(13)El género Cucurbita, de la familia de las cucurbitáceas, comprende un grupo de especies cultivadas por sus frutos, sus flores y sus semillas comestibles, conocidas como calabazas, calabacines, auyamas (República Dominicana) o zapallos. La diversidad de los cultivares y la facilidad con que las especies de Cucurbita se hibridan lleva a mucha confusión acerca de su nomenclatura.
Autor: Elizabeth Lino Cornejo / Recopilacion y edicion
Sábado, 11 Enero 2014 18:08

Los Hermanos Ayar

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Uno de los principales mitos sobre el origen de los incas fue el de los hermanos Ayar, salidos de una cueva llamada Pacaritambo, Posada de la Producción, Posada del Amanecer o Casa del Escondrijo. Dicho lugar se encontraba en el cerro Tambotoco, el mismo que tenía tres ventanas. De una de estas ventanas, Maras Toco, procedía "sin generación de padres", a manera de generación espontánea, el grupo de los maras Sutic. De otra ventana, Cápac Toco, salieron cuatro hermanos cuyos nombres eran Ayar Uchu, Ayar Cachi, Ayar Manco y Ayar Auca. Ellos estaban acompañados por sus cuatro hermanas, Mama Ocllo, Mama Huaco, Mama Ipacura o Cura y Mama Raua. Cada cronista, según las referencias de sus informantes, cuenta con pequeñas variantes estos episodios. Los legendarios Ayar con sus hermanas iniciaron un lento andar por punas y quebradas cordilleranas, con el propósito de encontrar un lugar apropiado para establecerse. es interesante anotar que en la versión de Guamán Poma Mama Huaco es mencionada como madre de Manco Cápac y se alude a una relación incestuosa entre ellos. "En el análisis psicoanalítico del mito no se encuentran las dos prohibiciones fundamentales, la del incesto y la del parricidio y más bien se hace manifiesta la existencia de una red de relaciones fraternas en la que el incesto aparece dado. En este mito no existe la pareja conyugal, solo el binomio madre/hijo o hermano/hermana. Dentro de tal sistema de relaciones, la interdicción realizada por el padre en el interior del triángulo está ausente. El sistema de parentesco presente en el mito de los Ayar parece implicar, desde esta perspectiva, una relación dual entre el hijo y la madre" (Hernández y otros, 1987). Según la narrativa de los cronistas, los hermanos no tardaron en deshacerse de Ayar Cachi por temor de sus poderes mágicos, pues con un solo tiro de su honda podía derribar cerros o hacer que surjan quebradas. Con engaños lo convencieron de que retorne a Pacaritambo para traer el "napa", insignia de señores, y unos vasos de oro que habían olvidado, llamados "topacusi". Una vez que Ayar Cachi penetró en la cueva la cerraron con bloques de piedra, en donde quedó atrapado para siempre. Después de este episodio, los Ayar continuaron su ruta por las serranías. Es importante subrayar que los hermanos, a pesar de no tener un asentamiento fijo, no dejaban de ser agricultores. Es así que una vez establecidos en un paraje se quedaban en él durante algunos años, y después de lograr sus cosechas emprendían de nuevo la marcha. Sarmiento de Gamboa cuenta que en su peregrinación, los hermanos arribaron a un lugar llamado Guanacancha a cuatro leguas del Cusco.

Allí se quedaron un tiempo sembrando y cosechando, pero no contentos reanudaron su marcha hasta Tamboquiro en donde pasaron unos años. Luego llegaron a Quirirmanta, al pie de un cerro. En ese lugar se celebró un consejo entre los hermanos, en el que decidieron que Ayar Uchu debía permanecer en dicho lugar transformado en una huaca principal llamada Huanacauri. Adoptar la forma lítica era, en el ámbito andino, una manera de perpetuar la divinidad o sacralizar a un personaje, es así que la forma pétrea asumida por Uchu no le impedía comunicarse con sus hermanos. El mismo cronista menciona que Mama Huaco era uno de los caudillos del grupo y que en el pueblo de Matagua, esta mujer "fortísima y diestra" tomó dos varas de oro y las lanzó hacia el norte, una cayó en Colcabamba, pero la tierra dura no permitió que hincase. La segunda la arrojó a un terreno llamado Guayanaypata donde penetró suavemente. otros informantes contaron a Sarmiento de Gamboa que fue Manco Cápac y no Mama Huaco quien arrojó el bastón mágico que debía indicar el asentamiento definitivo. Los ayllus errantes trataron de llegar al lugar señalado, pero hallando resistencia entre los naturales se vieron obligados a retornar a matagua. Mientras permanecían allí, Manco Cápac ordenó a Ayar Auca ir a poblar el paraje indicado por la vara. Cumpliendo la orden de su hermano, Auca voló hacia dicho lugar, pero al pisar el suelo se convirtió en piedra. Según las creencias andinas, las "guanca" o piedras eran mojones indicadores de la forma de posesión del espacio. Es así que Auca bajo el aspecto lítico fue el primero en ocupar el sitio escogido, tan largamente deseado, y ordenó a Ayar Mango llamarse, de ahí en adelante, Manco Cápac. Según Sarmiento de Gamboa, en la lengua hablada entonces, "Cusco" significaba ocupar un espacio de manera mágica. Para Garcilazo, "Cusco" era el "ombligo" del mundo en la lengua particular de los incas. Cieza de León cuenta en términos semejantes la llegada de Manco y su gente al Cusco y añade que la comarca estaba densamente poblada, pero que sus habitantes les hicieron un lugar a los recién arribados. Los mitos narrados hasta aquí, referentes a la manera como fue ocupado por los incas el antiguo Cusco, son relatos totalmente distintos de la versión dada por Garcilazo. La leyenda de los Ayar, con las transformaciones de los personajes en piedras o "guanca" sagradas, además de la larga peregrinación del grupo de Manco, son episodios muy andinos, presentes también en los mitos de las otras etnías. La trashumancia de los incas no fue la de bandas primitivas de pastores y cazadores, sino la de pueblos esencialmente agricolas, preocupados sobremanera en hallar buenas tierras de cultivo. En estas narrativas, una de las dos mujeres de Manco Cápac desempeñó un rol especial hemos visto la versión por la cual, a pesar de ser mujer, Mama Huaco fue la caudilla que lanzó la vara fundante para la toma de posesión simbólica del Cusco.

Según el decir de los cronistas, Mama Huaco cogió un "haybinto" ( boleadora) y haciéndolo girar en el aire hirió a uno de los guallas, antiguos habitantes de Acamama, luego le abrió el pecho y sacándole los bofes sopló fuertemente en ellos. La ferocidad de Mama Huaco aterró a los guallas que abandonaron el pueblo, cediendo su lugar a los incas. En un estudio anterior hemos analizado la figura femenina de Mama Huaco y lo que podría significar y representar en el orden sociopolítico de los incas. Ella fue el prototipo de la mujer varonil y guerrera, en oposición a Mama Ocllo, segunda pareja de Manco Cápac. Cabello de Valboa cuenta que Mama Huaco hacía el oficio de valiente capitán y que conducía ejércitos. Esta característica masculina se explicaba en aymara con la palabra "huaco", que en dicho idioma representa a la mujer varonil que no se amedrenta ni por el frío ni por el trabajo, y que es libre. Según Sarmiento de Gamboa, los cuatro dirigentes que comandaron los ayllus en la llegada al Cusco fueron Manco Cápac, Mama Huaco, Sinchi Roca y Mango Sapaca. Es importante recalcar que Mama Huaco es nombrada entre los cuatro jefes del grupo. No interesa saber si los hechos fueron verídicos o míticos, lo importante es analizar la estructura social que la leyenda sugiere. En esta coya hallamos a la mujer tomando parte activa en la conquista del Cusco, luchando junto a los varones y capitaneando un ejército. En las leyendas cusqueñas su ejemplo no es el único en la guerra contra los chancas, la curaca Chañan Curi Coca era la jefa de los ayllus de Choco-Cachona. En la misma leyenda se sabe a través de los orejones de la ayuda proporcionada por los "pururauca", piedras mágicas que en el momento álgido de la lucha se transformaron en soldados y lograron el triunfo inca, lo interesante en el mito es la existencia de "pururauca" masculinos y femeninos, o sea que el ejército de la guerra no era un oficio reservado solo para los varones. Estos mitos referentes al establecimiento de los incas son básicos porque revelan su cosmovisión y sus estructuras sociopolíticas. Manco Cápac y sus ayllus habitaron el Cusco bajo y su morada fue el templo de indicancha, mientras que los seguidores de Auca se afincaron e instalaron en la mitad de arriba o hanan. La división por mitades tiene, en su contexto, un sentido de género y comprende una oposición y una complementariedad entre los bandos de Hanan y Hurin. Garcilazo de la Vega confirma ese criterio al decir que los hermanos mayores poblaron la parte alta, mientras que los seguidores de la "reina" eran hermanos segundos y poblaron Hurin Cusco. A través de las noticias de Garcilazo tendríamos que los varones de Hanan eran masculinos / masculinos, y los de Hurin masculinos / femeninos. En cuanto a las mujeres, las de abajo se clasificaban como femeninas / femeninas, y las de arriba femeninas/masculinas. Los prototipos de dichas mujeres serían la femenina/femenina Mama Ocllo y la femenina/masculina Mama Huaco.

Por: María Rostworowski

 

Sábado, 11 Enero 2014 18:07

QUILLA: la diosa infiel

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Quilla o Quillamama es el nombre que le daban los incas a la Luna. Era considerada la hermana y esposa de Inti, el dios Sol, y tenía un bello aposento con láminas e ídolos de plata al interior del templo del Qoricancha, en el Cusco.

Los antiguos peruanos rindieron culto a Quilla invocando su protección a las mujeres y bebes durante el parto. En la costa norte del Perú su culto fue muy fuerte desde tiempos remotos. Los mochicas y chimús, por ejemplo, le llamaban Si y le entregaban ofrendas y sacrificios humanos en hermosos templos piramidales como la Huaca de la Luna, cerca de Trujillo. Lo curioso es que los costeños consideraban al astro selenita como una divinidad de atributos masculinos, a diferencia de los pueblos de la sierra que trataban a la Luna como una amorosa madre protectora.

Existe un mito que narra la infidelidad de Quillamama. Resulta que un hermoso zorro se había enamorado de la diosa y le imploraba cada noche que accediera a sus requerimientos, hasta que la Luna convencida de su amor decidió soltar una soga de plata por donde el zorro ascendió y llegó a su amada para nunca separarse de ella. Cuentan los indígenas que al zorro aún se le puede ver como una silueta que cubre la superficie de la Madre Luna.

Fuente: Mitologia Andina

Sábado, 11 Enero 2014 18:07

Mito del Dios Vichama

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Sobre el origen del hombre en el Perú, existen muchos mitos, dependiendo de la región donde se habitase (entiéndase las tres regiones naturales). Una de estos mitos, se ubica en lo que es actualmente el distrito de Végueta (provincia de Huaura).

Aunque nuestros antepasados, no tuvieron una escritura, aún estudiada, es gracias a la llegada de los españoles con una visión evangelizadora, emprendida por los sacerdotes de las órdenes religiosas, es que se ha podido recopilar la versión de forma oral y puesta en los libros.

Uno de los mitos en cuanto al origen del hombre en la costa peruana, es tomada por el mestizo Gómez Suárez de Figueroa más conocido como Inca Garcilazo de la Vega (Cusco 1,539 – Córdova 1,616) y del sacerdote de la orden de San Agustín Antonio de la Calancha (Chuquisaca 1,583 – Lima 1,654). El relato que a continuación presentamos se encuentra en su obra: Corónica moralizada del orden de San Agustín en el Perú, publicada el primer tomo en 1,638 y el segundo en 1,653.

“Pachakamaq decidió un buen día crear a un hombre y a una mujer. Pero una vez les hubo dado forma humana y vida, no se preocupó más de ellos. Y aquel hombre y aquella mujer empezaron a pasar hambre. Tanto padecieron que, al final, el hombre murió, agotada su resistencia. La pobre mujer al verse sola, desesperada y hambrienta, salió un día a extraer raíces para alimentarse y empezó a increpar al Sol entre sollozos. Al oír tan tristes lamentos, el Sol se compadeció de la desdichada y bajó a la tierra, envuelto en un manto centellante, y le infundió sus rayos fecundándola. A los cuatro días, con enorme gozo para ella, parió un hijo. Dio las gracias la mujer, al Sol, por el bien que le había hecho.

Pachakamaq, entró en celos al ver que el Sol había intervenido en su obra, la siguió, y cesando vio que el astro rey había desaparecido, le arrebató al semidios recién nacido y sin atender los gritos de la madre infeliz, lo mató, despedazándolo en menudas partes su cuerpecito. La mujer imploró al Sol para que diera castigo a Pachakamaq, y éste asustado de que lo encontrara con los restos sangrantes del niño, hizo un hoyo y lo enterró rápidamente. Pero Pachakamaq quiso remediar la falta de alimentos de la mujer y procedió a sembrar los dientes del pequeño y de ellos nació apretado el maíz. Sembró las costillas y los huesos y de ellos nacieron las yucas y las demás frutas de esta tierra. Sembró la carne y de allí procedieron los pepinos, los pacaes y demás árboles y desde entonces hubo abundancia de alimentos y no se conoció hambre sobre la tierra. Pero no se aplacó la madre, porque cada fruto tenía que recordar a su hijo y a un fiscal de su agravio, y no cesó de clamar al Sol el justo castigo para el malvado. Al oír aquello, el dios se condolió de la pobre mujer y se enfureció contra Pachakamaq. Al instante bajó a la tierra para castigarle, pero aquel se ocultó donde sabía que jamás penetraban los rayos del sol. El dios para poner remedio a sus penas mandó a la madre que le entregara el ombligo y el cordón umbilical del niño muerto y ella se lo dio. Con ello creó un nuevo hijo y se lo dio a la madre diciéndole: toma y envuelve en mantillas a este niño que llora y se llamará Vichama. Esta vez nadie te lo arrebatará porque yo velaré por él durante el día, y de noche lo pondré bajo custodia de la luna. La madre lo hizo así y crió al infante que iba desarrollando muy hermoso y ya joven; quiso andar el mundo como su padre el Sol.

Vichama, se apartó de su madre, y anduvo leguas y leguas, y estuvo lejos de los suyos largo tiempo, y decidió regresar a su tierra natal. Cuando estuvo cerca del sitio donde tenían la choza, él y su madre, quedó muy extrañado al ver que cerca de allí habían otras cabañas. Entró a su choza y no encontró a su madre, salió a fuera y se halló ante una multitud de hombres y mujeres que jamás había visto.

Aprovechando la ausencia del muchacho, Pachakamaq mató a la mujer que ya estaba vieja, y su cuerpo la dividió en pequeños trozos y los dio a comer a gallinazos y cóndores. Sus cabellos y huesos, los guardó escondidos a orillas del mar, y púsose a crear los hombres y mujeres que poblaban el mundo. Vichama, lleno de ira comenzó a buscar a Pachakamaq para matarle. Pachakamaq decidió sumergirse en el fondo de las aguas del océano, donde ahora se levanta su templo, y ahí permaneció para siempre. Vichama, lleno de dolor, dirigió su ira a la gente que Pachakamaq había creado, considerando que eran sus cómplices. Invocó a su padre el Sol y al instante lanzando una maldición convirtió en piedra a los pobladores.

Vichama, comenzó a buscar los huesos de su madre para poder resucitarla, buscando al tercer día encontró los restos de la pobre mujer, los juntó, les echó un poco de arena, e invocó a su padre y al instante su madre apareció lleno de vida.

Vichama pidió a su padre el sol, que convirtiera a las piedras en huacas, algunas distribuidas en la costa para que fueran objeto de culto y otras las pusieron dentro del mar que son peñones y escollos que hay frente al litoral y a la cuales ofrecían cada año láminas de plata, chicha y espiga. Entre éstas huacas existió Anat, un pequeño islote que decían haber sido el kuraka de este nombre.

Viendo Vichama que el mundo estaba sin hombres, le rogó que hiciera una nueva creación y él dejó caer entonces tres huevos, una de oro, el segundo de plata y el último de cobre. Del huevo de oro salieron los kurakas, y los nobles principales o segundas personas; del de plata, las mujeres de éstos y del de cobre los plebeyos o sea los mitayos y sus mujeres.

Este mito era creído entre los indios de Huaura, Supe, Barranca, Aucallama, Huacho y Végueta. 
Fuente: Miguel Angel Silva

Sábado, 11 Enero 2014 18:06

KON, El Felino Volador

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Kon es el antiguo dios costeño adorado como creador del mundo por importantes reinos como Paracas y Nazca que lo representaban en finos tejidos y bellos huacos policromados.

Era un dios eminentemente volador, no tenía huesos, era rápido y ligero, y podía acortar distancias a su antojo. En sus imágenes más conocidas se le puede ver volando, con máscaras felínicas, pies replegados y portando un báculo, alimentos y cabezas trofeo.

Cuenta un mito que Kon, en los tiempos más remotos, pobló la tierra de seres humanos y los colmó de abundante agua y frutos; pero sus criaturas olvidaron pronto las ofrendas que le debían al padre creador. Kon los castigó quitándoles las lluvias y transformando las fértiles tierras en los inmensos desiertos costeños. Kon sólo dejó algunos ríos para que con mucho esfuerzo y trabajo los humanos puedan subsistir.

El dios Kon fue el creador de esa primera generación de hombres que poblaron la tierra pero un día fue vencido por el dios Pachacamac quien los convitió en monos, zorros, lagartos para luego crear una nueva generación de seres humanos.

Fuente: Mitologia Andina

Sábado, 11 Enero 2014 18:06

AI APAEC, El Decapitador

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Ai Apaec o Aia Paec fue el terrible dios de los mochicas (200-800 e.c.) que sediento de sangre exigía sacrificios humanos. Los Cie-quich y los Alaec le ofrendaban jóvenes guerreros en hermosos templos como Huaca de la Luna, Huaca el Brujo, Huaca Pañanmarca y Huaca Rajada.

Su imagen más famosa fue descubierta en 1990 por el arqueólogo peruano Daniel Morales, en la Huaca de la Luna (Trujillo). Tiene el rostro antropomorfo, la boca felínica y olas marinas que rodean su cabeza. En otras representaciones aparece con un bastón de mando o empuñando un filudo tumi, siempre con el rostro fiero, aterrador.

Se le adoraba como el dios creador y protector del mundo Moche. Era el proveedor del agua, de los alimentos y de los triunfos guerreros.

Fuente: Mitologia Andina

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